sábado, 28 de abril de 2012

like a phantomrider


Siento como palpitan las viejas cicatrices, cerca, muy cerca. Siento como reclaman mi atención, como muestran que nunca fue suficiente, que jamás se curaron. Que tu sonrisa sigue derrumbando mis barreras, sique traspasando cualquier  límite. Las cicatrices me demuestran que siguen ahí, aunque no las vea, aunque las esconda, me siguen hablando de madrugadas de enero llenas de ansiedad, de pulmones incapaces de tomar oxígeno, de espasmos, de manos temblorosas intentando frenar lágrimas que avanzan sin cesar. Que se precipitan al vacío y llegan a mi almohada. Que me hablan del querer y no poder, del poder y no querer, o del ni intentarlo. Que me hablan de acción y repercusión, que cualquier acción tiene un movimiento contrario de la misma magnitud, de que no voy a emplear fuerzas en correr contra un muro, porque va a dolerme más que seguir así.