viernes, 15 de abril de 2011

Desconfianza

De verdad creo que hay cosas que jamás llegamos a superar, cosas que cuando escuchas esa canción o algo te lo recuerda te escuecen los ojos. A mi me pasa contigo, basta un gesto diminuto, que llega tu presencia a mi mente y no se marcha. A veces creo que tu también lo sientes, otras creo que no, pero eso no cambia nada. Algunas noches me da por recordarte, y se que no debería, pero ya no duele como antes, ya no me desarma, ahora puedo soportarlo. Puedo mirarte a los ojos sin tener que apartar la mirada. Porque entonces algo se rompió y ambos sabemos que no volverá, que no debe volver.
Y hoy, mientras camino por las calles de la ciudad, rodeada de gente desconocida, gente que tiene cada uno una vida, cada uno sus problemas, mucho más gordos que los míos, me doy cuenta de lo diminutos que somos, de como cada problemón es en realidad un problemilla, y como aún así, tú, cuando ejerciste de mi pequeño gran problemón, eras la cosa más grande del mundo, y lograste hundirme, pero hoy no, hoy no eres tu quien tiene el derecho y el poder de hundirme, además hoy es diferente, hoy soy capaz de levantarme, soy capaz de salir del fondo, dicen que lo que no te mata te hace más fuerte, nosé si soy más fuerte, pero se que puedo levantarme, y se que no debo creer en nada, ni en nadie, debes ser independiente, porque siempre siempre siempre, ese alguien en quien confías acaba soltando tu mano, y eres solo tu quien va a caer.